jueves, 29 de noviembre de 2012

Sofonisba Anguissola y la historia oficial

La dama del armiño
Cada cual pone sus complacencias en lo que le apetece, que para eso están los colores y los gustos. A mí, lo tengo archirrepetido, me gustan las pinacotecas en general y el Museo del Prado en particular. Me dejas un día por la mañana en la puerta de Goya y me recoges a última hora en la de Murillo y yo, feliz. De hecho, cuando tengo un día tonto que no sé cómo rematar me voy paseando al Prado, enseño el carnet que me permite entrada gratis -porque han puesto el ticket a 12 euros, excepto a partir de las 18 horas, que el acceso es gratis- me doy un paseo por mis salas favoritas, bajo a los flamencos, echo un vistazo al Descendimiento de Van der Weyden, me detengo un momento frente a la Virgen y el Niño y me voy con la sensación de haber apañado el día.
La Virgen y el Niño de Van der Weyden
Descendimiento - Van der Weyden
Lo declaro de antemano para que no parezca que me pongo estupenda con el asunto. Dicho lo cual, ¿a nadie le parece extraño que en una muestra exhaustiva de la pintura universal estén tan poco representadas las mujeres? Las informaciones de prensa afirman que sólo una mujer –Sofonisba Anguissola- cuelga su obra en la primera pinacoteca española. Si hay alguna otra, yo no lo conozco.
Ana de Austria Sofonisba Anguissola
Ya sé que hubo un tiempo –la conjugación en pasado es un brindis al optimismo- en que las mujeres apenas tenían presencia en las bellas artes, obligadas a la reclusión en el ámbito privado. Así y todo, hubo mujeres, excepciones pero hubo, que descollaron en la pintura sin que apenas nos haya llegado su obra.
Felipe II - Sofonisba Anguissola
Es el caso de Sofonisba Anguissola, nacida en Cremona en 1532, la mayor de siete hermanos, seis de ellos mujeres. Fue su padre quien alentó a las hijas a dedicarse a la pintura y fue Sofonisba quien más lejos llegó en este propósito. Viajó a Roma –conoció a Miguel Ángel y a Vassari- a Milán y a Madrid, donde fue pintora de la corte y dama de compañía de Isabel de Valois, esposa de Felipe II. Aquí trabajó con Sánchez Coello, lo que le ha valido para que, con frecuencia, sus obras se atribuyan al pintor.

Otra de sus obras más conocidas –La dama del armiño- ha venido siendo atribuida al Greco. Es mi favorita.
Catalina Micaela - Sofonisba Anguissola
«La vida está llena de sorpresas; intento capturar estos preciosos momentos con los ojos bien abiertos», dejó dicho Sofonisba con toda razón pues tuvo una vida novelesca para una mujer de su época. En 1570, a los 30 años, edad en que una mujer era considerada casi anciana, Felipe II le concede una dote y le arregla la boda con un hijo del Príncipe de Paterno, virrey de Sicilia. El marido moriría en 1979 y, en un viaje a Cremona, Sofonisba se enamora del capitán del barco, Orazio Lomellino, más joven que ella, con el que se casa en 1980.
Isabel de Valois - Sofonisba Anguissola
La pareja se instala en Génova, donde Sofonisba disfrutó de su propio estudio y de tiempo para dedicarse a la pintura y al dibujo, merced a la pensión concedida por Felipe II y a la fortuna del marido. Fue famosa, se codeó con muchos colegas coetáneos y creó escuela entre los pintores jóvenes. Murió a los 93 años, aclamada y respetada.  

Cuando se cumplía el centenario de su nacimiento, Orazio colocó una inscripción en su tumba dedicada: «A Sofonisba, mi mujer .... quien es recordada entre las mujeres ilustres del mundo, destacando en retratar las imágenes del hombre ... Orazio Lomellino, apenado por la pérdida de su gran amor, en 1632, dedicó este pequeño tributo a tan gran mujer».

Se le han atribuido con certeza medio centenar de obras que cuelgan en galerías italianas, en Budapest y en el Museo del Prado. Se dice que su retrato de Isabel de Valois con una piel de marta cibelina fue el más copiado en España, incluso por Rubens.
  
El catálogo del Prado cuenta con cuatro obras suyas que no siempre están colgadas. Me pregunto cuántas obras admiramos en éste y en otros museos atribuidas a caballeros con el ego bien retribuido que en verdad fueron realizadas por mujeres olvidadas por la historia oficial.

4 comentarios:

  1. Que lección de historia y arte tan grata. Que tras sus pasos encontremos más.

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  2. Gran artista y gran mujer, Sofonisba.
    También yo le dediqué una entrada con motivo del día de la mujer hace un par de años.
    No sé si habrá más mujeres pintoras; pero escultoras, si. La Española Luisa Roldán "La roldana" también merece algún comentario.

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  3. Hola,
    ¿El retrato de Isabel de Valois que aparece en esta página es el de la piel de marta cibelina?
    Gracias,
    Miguel

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  4. Mi alumnado de 4º de primaria están encantados con Sofonisba. La estamos estudiando para el día de la mujer. Hemos recreado un stand de su taller de pintora.¡Y a ella misma!

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