El área en que nos movemos fue gueto judío aislado de la ciudad desde la Edad Media hasta 1850. Con algunas excepciones en el tiempo, los judíos vivieron bajo leyes represivas que, además de prohibirles vivir fuera de la zona asignada, les obligaban a portar un círculo amarillo como estigma. El emperador José II de Habsburgo redujo algo la discriminación por lo que el barrio tomó el nombre de Josofov.
Ayuntamiento del barrio judío
En 1850 el barrio Josofov se incorpora a Praga y, a finales de siglo, las autoridades deciden sanearlo. Derriban las viejas casuchas, excepto el ayuntamiento, algunas de las sinagogas y el cementerio. En su lugar, se levantó un barrio señorial plagado de edificios magníficos, acorde con los estilos en vigor a finales del XIX y comienzos del XX, muchos de ellos con historia propia.
La sinagoga nueva-vieja es la más antigua de las que existen en Praga y en Europa. Se llamó nueva porque cuando se construyó, en 1270, vino a sustituir a otra más antigua. Una leyenda refiere que debe el nombre al hecho de que las piedras angulares para su construcción fueron traídas por los ángeles tras la caída del Tempo de Jerusalén a condición de fueran devueltas cuando éste fuera reedificado. Ha sobrevivido a incendios y a numerosos pogromos.
La sinagoga nueva-vieja puede visitarse todos los días excepto en las fiestas judías. Protegen la entrada tres ancianas judías que proporcionan una quipá a cada varón que accede a ella y ponen muy mala cara si el varón rehúsa colocárselo. Las ancianas, imagino que voluntarias al servicio de la comunidad, amonestan también a un grupo de adolescentes que, una vez en la sala, bromean entre ellos, recordándoles que estamos en lugar sagrado.
A pesar de la austeridad propia de las sinagogas, impresiona en ésta el arca, donde se guardan los rollos de la Torá, y el estandarte judío. Hay que observar detenidamente éste porque en el interior de la estrella de David está dibujado el sombrero amarillo que debían portar los judíos en el siglo XIV.
Sinagoga alta y, en primer término, sinagoga nueva-vieja
Al otro lado de una estrecha callejuela, frente a la vieja sinagoga, en la misma calle París se encuentra la sinagoga alta, llamada así porque la sala de oración está en el primer piso, algo inusual en el siglo XVI, cuando se construyó. Al otro extremo de la misma calleja se encuentra el viejo ayuntamiento judío.
Sinagoga española
Monumento a Franz Kafka
El cementerio judío se encuentra en un extremo del barrio, próximo al río. A lo largo de tres siglos, desde 1478 a 1787, éste es el único recinto donde se permitía enterrar a los judíos. La falta de espacio obligó a crear múltiples estratos de enterramientos, unos encima de otros. Hasta 12.000 lápidas se cuentan en el lugar, aunque el número de cuerpos enterrados es mucho mayor.
Aunque sobre gustos no hay normas, éste es uno de lugares más hermosos que recuerdo de Praga. Un compendio de belleza, armonía y sosiego en una ciudad casi siempre abarrotada de turistas.
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